El ser humano ha pasado de la caverna a las ciudades gracias a un proceso evolutivo donde la imaginación y el querer mejorar, han sido vitales. El observar y buscar solución a un problema es lo que nos diferencia del resto de seres vivos que habitan la tierra. Por ese motivo, esa habilidad o capacidad de crear, junto a la innovación, son dos de las habilidades más demandadas por las empresas del siglo XXI.

Y es curioso que sea así. En este momento, en el que parece que vamos hacia la automatización por parte de las máquinas de muchas de las tareas diarias que realiza el ser humano. En medio de esa oscuridad, aparece un rayo de luz en forma de búsqueda de candidatos con habilidades como el pensamiento crítico. Que les permitan analizar la realidad y extraer conclusiones propias, o la creatividad.

Si consideras que tienes una capacidad innata de generar ideas valiosas,no lo dudes, destácalo en tu currículum. ¿Cómo hacerlo? Anota alguno de los proyectos que hayas creado. Será una llave que podrá abrir muchas puertas que te conduzcan al trabajo deseado.

Definición de creatividad

Donald W. MacKinnon, psicólogo y profesor estadounidense que investigó la psicología de la creatividad, la definió como “la capacidad de actualización de las potencialidades creadoras del individuo a través de patrones únicos y originales”. Por su parte, el escritor británico Ken Robinson, experto en asuntos relacionados con la creatividad y los recursos humanos, la definió como “el proceso de tener ideas originales que tienen valor”. Por último, no podemos olvidar a Howard Gardner, profesor de la Universidad de Harvard. Quien señaló que “el individuo creativo es una persona que resuelve problemas con regularidad, elabora productos o define cuestiones nuevas en un campo, de un modo que al principio es considerado nuevo, pero que al final llega a ser aceptado en un contexto cultural concreto”.

Resumiendo, la creatividad es la capacidad de crear o desarrollar una idea o concepto, que genere nuevas oportunidades y propongan alternativas, y si es posible, adelantándose a los posibles cambios que se vayan generando.

Si lo aplicamos al ámbito empresarial, sería la cualidad que “permite la conceptualización de proyectos y convertirlos en realidad, para alcanzar los objetivos marcados o solucionar posibles problemas”. De esta manera, las empresas necesitan de esos talentos que no solo les permitan funcionar, sino crecer en su sector.

Elementos de la creatividad

Teresa Amabile, profesora Harvard, considera que la creatividad es “el fruto de la interacción de tres componentes: el conocimiento o experiencia, las habilidades de pensamiento creativo y la motivación o pasión”. Y lo explica en un artículo de investigación del California Managment Review, bajo el título: ‘Motivando la creatividad en las organizaciones: sobre hacer lo que amas y amar lo que haces‘.

Junto a estos elementos, y siempre observado desde el punto de vista laboral y empresarial, habría que añadirle autoconfianza y riesgo. Ambos muy relacionados ya que teniendo la primera muy interiorizada, es más probable arriesgar.

Lo que te empuja a seguir estudiando un camino o solución es ese convencimiento de que se puede lograr. Que con imaginación y constancia tarde o temprano se dará con la tecla definitiva. Y esa fe en las capacidades de uno mismo es la que te empuja a arriesgar. A considerar un error como una fase más en el proceso creativo, no el final. Que alcanzar lo novedoso y útil va de la mano del riesgo, de no temer al fallo.

Conclusiones

La creatividad se nutre de un profundo conocimiento de las herramientas que impulsarán el desarrollo de una idea. Estas herramientas pueden adoptar diversas formas, como saberes, técnicas, utensilios o códigos. En definitiva, son elementos que facilitarán la construcción y exploración, y es imperativo comprender sus posibilidades para aprovecharlas al máximo.

Por último, resulta crucial no concebir la resolución de problemas como un esfuerzo individual. La inteligencia colectiva siempre supera a la individual. Al poner los procesos creativos al servicio de equipos, fomentar procedimientos que otorguen libertad individual para crear y promover la generosidad suficiente para compartir e indagar sobre las ideas de otros, se crea un entorno propicio para la creatividad.